
Llego el punto que supuse vendria,
en el que colapsaría
y estoy a punto de hacerlo,
estoy demasiado solo.
Y no veo bien, las caras
de los que se rien
de los que me hablan
pero sé que me estan mirando.
Me enoja el hecho
que conozcas mis defectos
que sepas la cura a mi enfermedad
y me la dices, y yo no la tomo.
Por la mierda! esto me da vueltas!
¿Dónde se fueron todos?
creo que el que más hablaba de frialdad
ha sido sobrepasado por el hielo.
Maldita sea mi vida... maldita sea mi cabeza...
Que me ha hecho una asquerosa jaula
de lo que se me viene.
Te regalare para tu cumpleaños un juego.
ResponderEliminarBusca una fruta. Por ejemplo una naranja.
Toma esa naranja en tu mano y trata sin prisa de sentir su aroma. Cierra los ojos y concéntrate
en ese olor que se esta introduciendo a través de tus nariz.
Abre un poco tu boca y notaras como el aroma se disuelve en tu saliva y comienza también a ser sentido en tu lengua. Es como si el suave jugo de naranja se fuere generando en tu boca.
Suavemente, pero muy suavemente acaricia la superficie de la cáscara. Nota su rugosidad particular, su textura, la sensación que genera en tu piel.
Piensa que esa naranja y tu son los únicos en el mundo. No hay otra naranja exactamente igual a esa, ni otro ser humano exactamente igual a ti. Eso que esta ocurriendo entre esa naranja y tu es único y exclusivo: nunca ocurrió antes y no volverá a ocurrir. Podrías hacerlo con otra naranja, u otro podría hacerlo con la que tu tienes ahora en tu mano, pero no seria igual.
En toda la historia del universo, la pasada y la futura, jamás se sucedió o se repetirá este presente.
Corta la naranja en dos mitades y observa como se va abriendo, como brotan las gotitas de su jugo que va mojando tus labios de la herida, y hasta como un hilito de jugo escapa hacia tu mano...hacia la mesa.
Muerde suavemente una de las mitades y siente el sabor único de esa única fruta. No existe, no existió ni existirá otro naranja en el mundo con ese exacto sabor. Un sabor que solo tu puedes percibir, por que si otro mordiera esa misma naranja, la sensación generada por sus sentido del gusto, genéticamente diferente al tuyo, le haría sentir otro sabor, quizás parecido, pero nunca igual.
¿Puedes captar la energía que la fruta esta transmitiendo desde su aroma, su textura, su color y su sabor? Muérdela mas fuerte hasta desgarrarla. Percibe el sonido tan particular que va produciendo a medida que tus dientes rompen la protección de los gajos, la estructura de su cáscara. Ella te esta dando todo lo que tiene, todo lo que es. Es un acto de amor que la naranja no comprende, por supuesto, pero que tu si, y el universo también.
La energía de esa naranja en todas sus formas se va a integrar a tu propia energía. Ella desaparece para que tú vivas. Si tú te alimentas de ella, con ella, en forma consciente, es como si ella siguiera viviendo en ti.
La 1º vez que hagas esto, estarás guiándote por mis palabras y la experiencia no será plena. La 2º vez que lo hagas, recordaras la vez anterior, y será mas profundo el aprendizaje y mas valederos los resultados.
Notaras que la 2º naranja, que antes hubiese parecido similar a la anterior es totalmente diferente: otra textura, otro aroma, otro color, otro sonido al morderla otro sabor. Y tu también habrás cambiado: habrás aprendido algo nuevo y eso te hace diferente y mejor.
El juego que te propongo es una experiencia vital, la que se puede aplicar al caminar o escuchar la música que te gusta.
Una experiencia vital, la suma de ellas es la vida. Es la belleza al alcance de tus manos, de tu olfato, de tu gusto, de tu vista.
Porque puedes captar a esa humilde auque perfecta naranja mucho mas de lo que tu cuerpo físico podía percibir. Porque ahora por el mismo precio que antes puedes obtener mucho mas de lo que te rodea.
Yo ya lo hice =)
ResponderEliminarespero que no hayas molestado con esto que escribi u.u
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