Estoy durmiendo en posición fetal de nuevo, pensando en que haré mañana, y resumiendo lo que hice hoy
planteandome metas importantes solo para mí, intentando justificar toda esta soledad injustificable...
soy porfiado, se que puedo justificarla. A veces me pregunto que quiere el destino??... no para mí sino para el
con que fin mueve las piezas del tablero??... entonces me acuerdo que mi destino soy yo, yo implanto mi fe, en mi cabeza y
al fin y al cabo soy mas creyente de lo que creí... pero también dudo y creo temblores en mis deseos.
Hay tanto que quiero entregar, y no tengo idea como empezar a hacerlo, porque siempre he sido el mismo
(el que se mantiene en el mismo nivel), y tengo menos ganas de seguir y tengo tantas ganas de decepcionarlos a todos
y quiero irme, y empezar realmente de nuevo, quiero resetearme y drenar toda la pena, toda el agua estancada, esa agua que
quise darte de beber y no alcancé a llevártela. Pero lamentablemente he aceptado tanto este sentimiento gris, que siento
que es parte de mi, me hace fuerte y sensible cuando yo quiero, me da valor para decir la verdad (porque me hace pensar que ya nada importa)
me hace indifirente a lo que los demás digan, y me hace un enfermo, un enfermo que no quiere curarse.
planteandome metas importantes solo para mí, intentando justificar toda esta soledad injustificable...
soy porfiado, se que puedo justificarla. A veces me pregunto que quiere el destino??... no para mí sino para el
con que fin mueve las piezas del tablero??... entonces me acuerdo que mi destino soy yo, yo implanto mi fe, en mi cabeza y
al fin y al cabo soy mas creyente de lo que creí... pero también dudo y creo temblores en mis deseos.
Hay tanto que quiero entregar, y no tengo idea como empezar a hacerlo, porque siempre he sido el mismo
(el que se mantiene en el mismo nivel), y tengo menos ganas de seguir y tengo tantas ganas de decepcionarlos a todos
y quiero irme, y empezar realmente de nuevo, quiero resetearme y drenar toda la pena, toda el agua estancada, esa agua que
quise darte de beber y no alcancé a llevártela. Pero lamentablemente he aceptado tanto este sentimiento gris, que siento
que es parte de mi, me hace fuerte y sensible cuando yo quiero, me da valor para decir la verdad (porque me hace pensar que ya nada importa)
me hace indifirente a lo que los demás digan, y me hace un enfermo, un enfermo que no quiere curarse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario