lunes, 27 de abril de 2009

Llegada y Primer Día en la Isla


Finalmente he llegado, es increíble lo mucho que he pensado esto, mas aún durante el viaje, creo que no pude apreciar el paisaje, por estar pensando, en que será un cambio enorme en mi vida. Pero ya lo hice y estoy aquí, en la isla, la isla que siempre quize, es enorme e imponente... no sabía que esperar realmente. El tipo que me trajo no me habló en todo el viaje... creo que para el soy uno mas que viene y se va, yo intenté parecer decidido, pero aún asi la idea empezaba a asustarme y emocionarme. En una hora y algo llegamos, se detuvo antes de llegar a la playa me hizo un gesto de bájate, y por un momento me asusté, luego entendí que el no podía dejarme en la orilla porque quedaría barado, asi que me baje, con zapatillas y todo, sentí el agua, algo helada y densa... tome mi bolso y le dije gracias, no me dijo nada, él se bajó también dio vuelta el bote y volvió a subirse en un instante, luego miro la isla como 5 segundos, como viéndo si había alguien en la costa, luego prendió el motor y avanzó. Yo mientras miré desde el agua, que me llegaba a los muslos, la isla y se veia algo común ahora, no se veia tan emocionante como cuando estaba en el bote. Caminé hacia la arena, en una mano tenia el pesado bolso y en la otra el estuche de guitarra, pesado también porque aproveché cada bolsillo para traer algo que necesite. Llegué y la arena me pareció de lo mejor, era increíblemente fina, era clarísima, me acordé de esas playas de Viña en donde la arena es gruesa y oscura, esta no; todo lo contrario, tenía si muchas hojas de vegetacion, pero aún así no se veia sucia. Luego me di la vuelta y miré el horizonte, entonces ahí dimensioné mejor donde estaba, lejos de todo lo que conocí alguna vez.

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